Concurso de haikus y microrrelatos

| 5 dic. 2012


La profesora de PT y Coordinadora del Plan de Igualdad, Míriam Giraldo, ha organizado este año un concurso de haikus y microrrelatos con motivo del Día contra la Violencia Machista. Éstos son los textos premiados:

  • 1º.:
La violencia es
una noche de terror
oscura sin luz.

Mariló Díaz


Soy un prisionera
cuando quiero volar
de un león.

Antonio Calderón


El ángel mira
la mujer consolada
mira arriba...

Vanesa Díaz

  • 2º.:
La noche negra
las estrellas vuelan
y me iluminan.

Pedro Antonio de la Rosa

  • 3º.:
LOS LÍMITES DE LA DESESPERACIÓN
Natalia estaba harta. No podía con tanta presión. Se sentía como una marioneta, cuyos hilos eran manejados en todo momento por e´l. Nada podía hacer sin su consentimiento.
Él disfrutaba de la vida no laboral mientras ella trabajaba dentro y fuera de casa, bajo gritos, insultos, humillaciones...
Esa noche Natalia se acostó llorando (lo normal), pero se despertó en mitad de la noche por los gritos de su marido, chantajeándola. Esa fue la gota que colmó el vaso. ya no podía más. decidió cortar por lo sano y volare en libertad eternamente. Sólo su demente pareja y el balcón de su casa fueron testigos.

José Trashorras Martínez

SOLO... IMAGINAR
Ana por fin estaba sola. todos su cuerpo estaba temblando y parecía como sin fuerzas le hubieran abandonado. Decidió sentarse, encendió la tele entre lágrimas y quiso concentrarse en el anuncio. ese que tantas veces había visto, y aunque no quiso, no lo pudo evitar: se imaginó que todo había acabado, que podía empezar una nueva vida, que volvía a sonreír, que ya no había presión ni golpes, que solo había paz. Se imaginó como un pájaro liberado. lentamente cogió el tele´fono, temblorosa e indecisa... con sus dedos marcó suavemente las teclas y llamó... En ese momento, Ana comenzó a volar.

Nieves González Gil

Todas las noches se oía su voz llorar, y desde la ventana ya no salía a  mirar .Como una marioneta dirigida por cadenas sentía la presión de su pequeña alma que no podía ya volar, sus penas la absorbían y sus lágrimas corrían y la oscuridad la consumía más y más.
ya una noche no aguantó y una noche desde su balcón se precipitó. liberada y tranquila su alama ya por fin descansar en paz.

Artíom Gómez Álvarez

  • 4º.:
Sin libertad
como una marioneta
grita en silencio.

Paula Zújar

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